LOS DOMINIOS PERDIDOS

LOS DOMINIOS PERDIDOS

MAVI_ Museo de Artes Visuales
Edición: Dermis León _ Coco Gonzalez Lohse
2019


Paula Zegers

De alguna manera, el dolor humano siempre está presente en mi trabajo y no solamente mi dolor, sino el del ser humano en general, el de los ancestros, el de la tortura… Comienzo desde la figura humana. La figura humana siempre es expresión y tiene algo que ver con el dolor, con un dolor del ser humano que viene de atrás, que se me aparece permanentemente. Ese dolor se va transformando de a poco en abstracción. Así, la cabeza que está sufriendo se transforma en un cuadrado negro, en una línea, en una circunferencia. Pero estas también tienen que ver con cabezas… y la obra se va volviendo más gráfica, más simple. Ahora estoy más interesada en eso abstracto.

Esa parte de la figura humana comienza, con aguadas. El trabajo es totalmente instantáneo: tiro agua y dibujo arriba. La pintura se empieza a abrir y se van formando las figuras. Uno sabe lo que va a hacer, pero me sorprende lo que pasa en el camino. De repente, uno hace una línea y se encuentra con un mundo. Me encanta la mancha porque es muy expresiva. No siempre resulta. A veces la mancha se abre para un la doy el agua sigue para el lado opuesto. Entonces tengo que romper ese papel, botarlo y de nuevo comienzo. Es bastante difícil. En una técnica que estoy aprendiendo, son experimentaciones.

Trabajo mucho en papel, más que en tela. La tela me cuesta porque siento que no logra lo que consigue el papel, que chupa estas aguadas que yo hago. En cambio, el trabajo en la tela tiene que ser muy gráfico, decidido y perfecto. En el papel me encuentro con otro mundo, en un material que me sostiene mejor.
También me gusta mucho lo que es intervenir: al collage, el pegar cosas. Ahora me estoy metiendo en la costura, en los géneros, en los negros sobre negro. Para hacer un negro en la paleta tienes que unir todos los colores. Lo más bonito que descubrí en eso es que cuando uno pinta con una dirección es el negro. La luz es tan distinta que tú ves colores. Yo creo que el negro tiene un mundo enorme y voy a su encuentro, por así decirlo.

Siempre me ha gustado esta cosa monocromática; a veces siento que el color desvirtúa la simpleza de lo que uno quiere expresar. Estoy investigando en pigmento, arena volcánica, esmalte, látex. En todos los diferentes negros que uno cree que son tales, pero que si uno los pone uno al lado del otro son tan diferentes entre sí que pasan a ser colores distintos… Por eso se me ocurrió trabajar con género. Puedes tener un género negro y otro género también negro. Si los ves por separado, ambos son negros, pero si lo pones juntos, verás que son dos colores que podrían ser un gris, pero no es gris, es un negro y entre ambos hay millones de negros. Es realmente alucinante, una paleta potente.